Después de fatigosa semana, yo he decidido hacer una visita a la parte histórica de ciudad de Fortaleza. Yo caminé en el barrio de Jacarecanga, di un paseo a través de los años ricos de la vieja elite fortalezense. Pasé en calles que en pasado experimentaran todo glamour de un rico Ceará cultivador de algodón. He visto casas estilos flamenco, moro, inglés, y una cuadra de mansiones coloniales. Yo respiré la bella vieja edad de la capital de mi tierra. Por la tarde, visité al palacio veneciano na Plaza de los Bangalôs. Las fenestras con vidrieras, las puertas de caoba, esculturas de mármol; y el interior, como una escena de cuento de hadas. Estaba yo en lo días de oro de Fortaleza. Finalmente, concluo mi día en La Playa de Iracema, famosa por sus arenas blancas y por su cielo "implacablemente azul", donde comienza el Atlántico e no tiene fin. Donde descanso en mi bella ciudad.
Sería magnifico, se fuera verdad. Pero las casa de Jacarecanga, el palacio italiano y la playa hermosa son recuerdos de un pasado lejano y olvidado. El espíritu capitalista del pueblo cearense no podía permitir que el pasado obstaculizase el progreso. Casas ancianas, lugares históricos, como la casa onde vivió General Castelo Branco, primer dictador de Anõs de Ditadura (1964-1985), o la granja del escritor José de Alencar, hoy son sólo pasado. El blog Fortaleza em Fotos e Fatos (Fortaleza en Fotos y Hechos), de la profesora Fátima Garcia, trae en primer plano a todo cearense imágenes de un mundo que no más existe. Árboles centenarios, iglesias que mantenían la historia, lugares donde personas fueran felizes, fueran demolidas por rodillo del negocio. Y hoy somos dueños de una ciudad sin cara, donde, después de fatigosa semana, no hay otros lugares que ir que no en los shoppings y cines.
Sí, es muy triste que no exista una Fortaleza la Vieja, como hay un Recife Viejo o una São Luís la Vieja, pero este es el resultado de nadie recordar que existió un pasado.
enquanto lia a postagem eu pensava, onde será que ele viu essas coisas? até que chegamos a dura realidade. A nossa cidade merece coisa melhor do que está recebendo, é fato.
ResponderBorrarGostei do seu blog, acho que voce terá um bocado de trabalho editando em três idiomas diferentes, mas, você dá conta.